Mi nombre es Ana Lucia y te contare mi historia, Todo empezó siendo muy niña, estuve estudiando en un internado. A la edad de 8 años, una noche estaba despierta y veía luces de colores que salían detrás de un mueble que había en la habitación que compartíamos con las niñas internas, no sé cuánto tiempo paso hasta que se fueron las luces, cabe anotar que me daban felicidad y me sentía muy acompañada, a la noche siguiente estaba concentrada en el mueble pero ya no vi las luces, paso todo lo contario, vi extraños movimientos hasta que salió un ser muy diferente al que esperaba ver, me dio mucho miedo, solo empecé a orar pidiendo a Dios su protección, y pedí no volver a ver nada.

Tenía una intuición muy desarrollada, a veces veía cosas, me susurraban al oído, pero nunca preste atención o tome consciencia de lo que realmente podía ser, imagino que, por la época, porque decirle a los padres o hermanos lo que ocurría, solo se prestaría para regaños en el primer caso, o burlas en el segundo, así que hice caso omiso al tema, nuevamente.

El llamado claro fue cuando me inicie en Reiki Kahuna y Reiki tradicional Usui, ahí se dio un salto importante, y confirme que algo pasaba en mí, que tenía alguna habilidad especial; cuando hacia terapias siempre me llegaba información para el consultante, me di cuenta que tenía que trabajar en eso.

Hice cursos de Ángeles, certificados por Doreen Virtue en Colombia, y fue mi despertar.

Sin embargo, solo hasta hace poco tiempo decidí lanzarme y seguir mi corazón para incursionar de lleno en las terapias de sanación, siempre llevada de la mano de los Ángeles, Arcángeles, confiando en mi misma y en los maravillosos Seres de Luz que me acompañan y me guían. Decidí que me dedicaría tiempo completo a esta misión como la llamo yo, para ser un instrumento Divino de ayuda a los demás.